El membrillo García Vallano, elaborado de forma artesanal en Villanueva de la Vera (Cáceres), tiene una historia que conecta directamente con la zona norte de Madrid. Su propietario, Luis García Vallano, vecino de La Moraleja, es el alma de un proyecto que combina tradición, salud y estilo de vida, y que hoy se consolida como uno de los productos más versátiles y naturales de la temporada.
Luis García Vallano es un ejemplo de vitalidad y coherencia entre su vida personal y la profesional
A sus 84 años, Luis García Vallano es un ejemplo de vitalidad y coherencia entre su vida personal y la profesional. Mantiene una rutina diaria de deporte y defiende una filosofía basada en la alimentación sana, el desarrollo físico y la ilusión como motor de vida. “He conseguido acondicionar plenamente toda mi persona para vivir unos cuantos años más, en el deseo de encontrarme en unas óptimas condiciones el mayor tiempo posible”, afirma. Su vínculo con el membrillo viene de lejos: desde su infancia en Villa del Prado (Madrid), donde su abuela cultivaba este fruto, hasta hoy, cuando continúa disfrutándolo desde su finca en Cáceres.
Un producto que, cada primavera y verano, vuelve a brillar por su sabor auténtico, su naturalidad y su enorme versatilidad en la cocina
Ese arraigo familiar se ha transformado en un producto que, cada primavera y verano, vuelve a brillar por su sabor auténtico, su naturalidad y su enorme versatilidad en la cocina. La carne de membrillo García Vallano, elaborada sin artificios y con un fruto cultivado en su propio entorno natural, se ha convertido en una opción saludable para niños y adultos, perfecta para desayunos, meriendas o recetas frescas de temporada .
Su textura suave y su dulzor equilibrado lo hacen ideal para llevar a un picnic, a la playa o a cualquier plan al aire libre
Su uso en tostadas, ensaladas, sándwiches o maridajes con quesos lo ha posicionado como un alimento de moda. Además, su capacidad para integrarse en salsas para carnes o platos creativos lo convierte en un imprescindible para quienes buscan añadir un toque especial a sus comidas sin complicaciones. Su textura suave y su dulzor equilibrado lo hacen ideal para llevar a un picnic, a la playa o a cualquier plan al aire libre.
Desde La Moraleja
Donde se gestiona y se impulsa este proyecto, Luis García Vallano continúa apostando por un producto que representa su forma de entender la vida: tradición, salud, constancia y alegría. Su trayectoria deportiva —fue Campeón de España de lanzamiento de disco en 1961— y su filosofía vital se reflejan en cada detalle de la marca, que reivindica el membrillo como un símbolo de continuidad y bienestar.
Un producto que se cultiva en la naturaleza extremeña, pero que se organiza, se impulsa y se vive desde La Moraleja en Alcobendas
Hoy, el membrillo García Vallano no solo es un alimento versátil y delicioso, sino también una historia de arraigo que une Cáceres con la zona norte de Madrid. Un producto que se cultiva en la naturaleza extremeña, pero que se organiza, se impulsa y se vive desde La Moraleja en Alcobendas.