Míele presentó ayer en su showroom de Alcobendas, Madrid, una nueva gama de lavavajillas, pensada para conseguir resultados perfectos sin necesidad de enjuagar previamente la vajilla. Para demostrar su efectividad, la marca alemana contó con la colaboración del ilustrador y diseñador Abraham Menéndez (Abe the Ape) que diseñó para la ocasión una serie de platos ilustrados con condimentos de cocina como mayonesa, sirope, huevo, kétchup o chocolate. Restos de comida que una vez secos suelen hacer que el usuario enjuague la vajilla antes de lavarla, para evitar sorpresas desagradables en el resultado final. Sin embargo, los dibujos de esta vajilla, que se han dejado secar durante 10 días, se han “desvanecido” por la acción limpiadora de los nuevos lavavajillas de Míele sin tener que aclarar previamente. El paso del tiempo, que resecó los materiales usados, no fue impedimento para que los platos lucieran relucientes de nuevo tras su paso por el lavavajillas Míele.
Abraham Menéndez fundó su marca Abe the Ape en 2011 con, entre otros diseños, cerámicas con motivos inspirados en el cine de Alfred Hitchcock y Billy Wilder. Para la colaboración con Miele, el diseñador ha ilustrado una vajilla “efímera” con elementos propios del mundo de la gastronomía y, además del uso de condimentos culinarios, también ha utilizado rotuladores para perfilar las siluetas de los dibujos.
Sin enjuague previo
El enjuagado previo es una costumbre común en los hogares y en el 95% de ellos se lleva a cabo este paso antes de meter la vajilla en el lavavajillas. Esto supone no sólo un esfuerzo para el usuario, sino también un gasto extra de agua y energía, que tiene sus días contados con la nueva gama de lavavajillas Míele, una serie de aparatos de máxima calidad, que consiguen unos resultados perfectos en el lavado y cuidado de la vajilla, sin necesidad de enjuagarla previamente. Eliminar este paso previo tiene también una repercusión ecológica: permite un ahorro de agua de más de 40.000 litros durante los 20 años de vida útil para los que están testados los lavavajillas de Míele, una cantidad equivalente al agua necesaria para ducharse a diario durante más de 2 años. A este ahorro debemos sumar también que su consumo por ciclo en el programa ECO es de sólo 6,5 litros, un volumen inferior al necesario para llenar el fregadero. De nuevo, Míele sitúa la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente como uno de sus objetivos prioritarios y ofrece una gama en la que todos sus modelos obtienen una clasificación A+++, la mejor del mercado.
Eficiencia y calidad se unen para obtener unos resultados perfectos
Los electrodomésticos de Míele son una combinación perfecta entre eficiencia y resultados excelentes. La nueva gama de lavavajillas da buena cuenta de ello. Gracias a un control inteligente de la dureza del agua en todas las fases de funcionamiento, mediante la adaptación automática a la suciedad y a la carga, y con una dotación de programas específicos para cada necesidad, se logra una óptima eficacia de lavado y secado. El consumidor puede estar seguro que el lavavajillas Míele estará a la altura de sus expectativas y que gozará de una vajilla y cristalería brillante y perfecta. Uno de los toques de calidad de los lavavajillas Míele lo aporta el sistema de secado patentado AutoOpen, gracias al cual al final del programa de lavado abre la puerta del lavavajillas automáticamente, secando incluso las piezas de menaje más difíciles. Además, gracias a la conducción controlada del aire, la encimera queda perfectamente protegida de la humedad.
Silencio y máxima comodidad
Una de las ventajas prácticas de los lavavajillas Míele es la discreción con la que trabajan, ya que son modelos extremadamente silenciosos (con un nivel acústico mínimo a partir de 38 dB(A), casi inferior al de una conversación normal) y de manejo muy cómodo. Los aparatos de Míele incorporan innovaciones que hacen del uso diario una experiencia fácil y sencilla. Entre sus características más prácticas encontramos el sistema ComfortClose, que simplifica al máximo la apertura y el cierre de la puerta y que permite que la puerta se mantenga en cualquier posición. Además, los lavavajillas de Míele aportan flexibilidad y versatilidad gracias a diversos sistemas exclusivos, entre los que destacan la dotación de cestos Comfort, diseñados expresamente para ofrecer el máximo de posibilidades y combinaciones, o la exclusiva bandeja portacubiertos 3D, que puede variar de anchura, fondo y altura para adaptarse perfectamente a cualquier tipo de carga. Por ejemplo, para alojar copas de pie alto en el cesto superior, basta con desplazar los elementos laterales de la bandeja portacubiertos. Míele presta especial atención al cuidado de la cristalería, cuyo lavado debe tener en cuenta cuestiones como la dureza del agua. Para ello, los lavavajillas de la marca alemana están dotados con el sistema exclusivo Perfect GlassCare, que se encarga de que el agua tenga la dureza adecuada para conseguir el mejor resultado en copas y vasos. La gran durabilidad de los aparatos Míele, que pueden alcanzar una vida útil de 20 años, es una de las señas de identidad de la calidad de la marca y una de sus contribuciones más destacadas a la protección del medio ambiente. Todas sus máquinas y componentes se someten a rigurosas pruebas de resistencia y funcionamiento. En el caso del lavavajillas, estos han sido testados para llegar al menos hasta los 7.500 ciclos de programa, es decir, un uso habitual en el hogar de unos 20 años.