Presidido por la alcaldesa, Ana Botella, el acto contó con la presencia, entre otros, de Pepa Aguado, Concejala del distrito de Barajas; Moisés Bendahan, Gran Rabino de España; Oren Bar El, ministro consejero de la Embajada israelí; Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España y David Hatchwel, presidente de la Comunidad Judía de Madrid. La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, en el Homenaje a las víctimas del Holocausto que sufrió el pueblo judío, manifestó que “es una tragedia que quedará como ejemplo del desprecio a la vida y la negación por parte del totalitarismo de la dignidad esencial del ser humano”. El homenaje ha tenido lugar en el Jardín de las Tres Culturas del Parque Juan Carlos I, donde Botella ha recordado a los seis millones de judíos que fueron víctimas de los nazis.
Madrid ha ido creciendo como lugar de encuentro
La alcaldesa ha incidido en que la ciudad de Madrid es un “emblema de libertad, igualdad y respeto, tolerancia e integración y acogedora para personas de todas las religiones, creencias e idearios. Madrid es una ciudad que jamás pregunta al que llega de dónde viene, sino a dónde va. Es una ciudad que ha ido creciendo como lugar de encuentro. La fuerza de Madrid es la unión de todos”, ha señalado. Botella concluyó rindiendo homenaje a aquellos que arriesgaron su vida para salvar a judíos perseguidos, entre los que hubo muchos diplomáticos españoles, como Ángel Sanz Briz, Bernardo Rollán de Miota, Eduardo Proper de Callejón, Alfonso Fiscowich, Sebastián Romero Radigales, Julio Palencia y Tubau, José Ruiz Santaella y su mujer Carmen Schrader, y José Rojas Moreno.
“Ejemplo de humanidad y grandeza”
“Fueron para las víctimas un faro de esperanza en medio de la tragedia”, apuntó la alcaldesa de Madrid. Queremos , dijo, “honrar su memoria como ejemplo de humanidad, de grandeza ante la barbarie”. En honor al escritor Primo Levy, la alcal-desa dijo que lo ilustró perfectamente en su obra “Si esto es un hombre”. “Lo primero –dijo la alcaldesa– era tratar a los judíos como si no fueran hombres, cosificar a la víctima para que diera igual lo que se hiciera con ella, por eso, es tan importante el respeto a la dignidad humana