Intervención íntegra de la Presidenta de la Comunidad de Madrid en funciones, Isabel Díaz Ayuso, en el Debate de Investidura celebrado este mediodía en la Asamblea legislativa regional (Parte 1)
Señorías:
El pasado 28 de mayo los madrileños nos eligieron para ser sus representantes en esta Cámara.
Lo primero que quiero hacer es felicitarles, desearles los mayores aciertos a todos y compartir con ustedes el orgullo y la responsabilidad que supone recibir la confianza de los ciudadanos para esta decimotercera Legislatura en la Comunidad de Madrid.
Permítanme que salude a las autoridades presentes en el hemiciclo. Gracias por honrarnos con su presencia en un día tan importante para nuestra región y para toda España.
Señorías:
Mis primeras palabras quiero que sean de gratitud a todos los madrileños que han confiado en el proyecto que tengo la fortuna de encabezar al servicio de Madrid y de España, ilusionado, comprometido y con más ganas que nunca de trabajar a disposición de todos.
De este apoyo nace una mayoría absoluta de escaños con la que pretendo recibir la confianza de esta Cámara mañana.
Soy plenamente consciente de que la responsabilidad que tengo es aún mayor y de que asumiré con toda humildad los aciertos y los errores que pueda cometer.
No podemos defraudar tantas esperanzas, ni desaprovechar el momento prometedor que vive nuestra región. Tengo la obligación de entenderme ahora más que nunca con quien piensa diferente y también, de trabajar con eficacia, imaginación, vocación de servicio y altura de miras.
Que todos los ciudadanos en la Comunidad de Madrid, nos hayan votado o no, sepan que vivir, trabajar y tener su familia aquí merece la pena. Que sus esfuerzos diarios no son en balde. Que su gobierno cuenta con todos.
Es evidente que los grupos aquí representados no siempre vemos la vida de la misma manera, pero les puedo asegurar que todo lo que hemos emprendido en la Comunidad de Madrid en los últimos años ha sido pensando en todos.
Antes de tomar las decisiones más importantes para el conjunto de los ciudadanos, como fue cerrar los colegios al inicio de la pandemia, reuní a todos los grupos parlamentarios, algo que he hecho en otras ocasiones como al inicio de cada periodo de sesiones.
Creo que este esfuerzo ha sido siempre provechoso. Por eso les pediré que sigamos manteniendo de manera periódica estas reuniones, en las que el entendimiento siempre da sus frutos en beneficio de todos los madrileños.
Señorías:
La composición de este Parlamento es el resultado de unas elecciones que nos han dejado tres mensajes principales:
El primero, que a los madrileños les gusta el tipo de vida que se han dado y las políticas que defiende el Partido Popular en Madrid.
Por eso no han votado solo en clave económica, algo que es capital en esta región: han votado por los valores de la libertad, la alegría, la bravura, el patriotismo, la pluralidad, la generosidad, y una forma de entendernos y convivir que en Madrid se da como en pocos lugares del mundo.
Aquí, la libertad para vivir se traduce en una vida más intensa, más personal y verdadera.
El segundo mensaje es el rechazo masivo a las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios, a la ingeniería social, a la degradación institucional y del Estado de Derecho, a la involución democrática, a la destrucción de la España de la Transición, a la pérdida del buen nombre y la influencia de España en el mundo.
Porque Madrid es España, y lo que ocurre aquí resuena en toda la nación del mismo modo que ningún problema del resto de España nos es ajeno. Esta es la segunda casa de todos.
Y el tercero es que los españoles ya no aguantan más. Que el deterioro político, moral y social de estos últimos años, a manos de ideologías totalitarias que nadie ha votado, ha llegado a su fin.
Por eso también la ultraizquierda se ha debilitado en esta Cámara. Madrid es el rompeolas de las Españas y aquí empezó la reconquista de la libertad y de la España de todos. Y la tendencia ya es imparable.
Porque la fragmentación y el debilitamiento de España a manos de los nacionalistas, la presencia de los terroristas y sus cómplices en las instituciones, la impunidad de agresores sexuales, delincuentes habituales y socios con graves delitos no se soporta más. Porque el hecho de que hoy en España los ciudadanos no sean iguales ante la ley, que se maquille a los parados llamándoles “fijos discontinuos”, que consientan los delitos borrándolos del Código Penal o que se diga que con el terrorismo se acaba regalándole escaños, lo asumen pocos españoles.
Por eso, tampoco es casualidad que el mapa azul que ha nacido el 28 de mayo en Madrid se haya multiplicado por España entera.
Los españoles, de izquierda a derecha, no quieren perder su país, ver cómo se apaga, asumir que a los jóvenes son empujados al victimismo, sufragar montajes con dinero público para fomentar supuestas nuevas luchas de clases (entre el hombre y la mujer, el campo y la ciudad, lo público y lo privado, los mayores y los jóvenes…), que solo buscan dividir a la sociedad para que pierda la iniciativa y controlarla.
A manos de quienes todo, hasta la tenencia de una mascota o las relaciones íntimas, lo politizan: y esa es la definición exacta del totalitarismo en cualquiera de sus fórmulas: que “todo sea político”, con lo que nada es personal, ni espontáneo, ni libre.
Los españoles no asumen que se haya abandonado al autónomo, al que cumple las normas, a quien estudia, al que se esfuerza y hace las cosas bien y de manera honrada cada día, a la familia, al patrimonio natural, a nuestra historia, a la vida, a la verdad…
Y el cambio es imparable porque España entera lo tiene claro: España merece un mejor Gobierno, y no quiere que sus enemigos ocupen sus instituciones, ni que la cambien por la puerta de atrás.
Bildu sí está gobernando España, ellos y sus socios sí han buscado el desprestigio o el ninguneo de nuestras más altas instituciones: la Corona, los jueces, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas, los funcionarios de carrera, la Administración consultiva; como también se ha hostigado desde el poder a periodistas, empresarios, a la oposición, o a cualquiera que criticase lo que ocurría o quisiera actuar en libertad.
El buen nombre y el prestigio de España, la prosperidad de las nuevas generaciones, el orden constitucional, la convivencia, la libertad y la pluralidad están comprometidos.
Madrid lo ha puesto de manifiesto desde el primer día. Ejercimos nuestra responsabilidad patriótica. Se nos quiso desprestigiar y dificultar el camino: llegando incluso a querer descapitalizar España, o a encerrarnos ilegalmente. Pero ya toda España es consciente de lo que ocurre, y de que nuestras políticas fueron desde el principio una alternativa real y una esperanza.
Señorías:
1.600.000 madrileños han otorgado de nuevo su confianza al Partido Popular en Madrid. 200.000 votos más que los obtenidos por la izquierda junta.
Este abrumador respaldo se ha repetido en toda la Comunidad de Madrid. La lista que tuve el honor de encabezar y que hoy se sienta en estos escaños ha sido la más votada en 175 de los 179 municipios madrileños. Hoy gobernamos en las tres ciudades más importantes de la región: Madrid capital, Alcalá de Henares y Móstoles. También, en 115 municipios. Algunos tan señalados como Leganés, Alcobendas, Arganda del Rey, San Sebastián de los Reyes o Torrejón de Ardoz.
En los 21 distritos de Madrid capital los ciudadanos han dado su apoyo absoluto a la labor realizada por el alcalde José Luis Martínez- Almeida, así como al proyecto con el que se presentó en las urnas, y que seguirá haciendo de Madrid una capital de referencia en el mundo.
Los ciudadanos quieren que defendamos y respetemos a su familia, su vida, su salud, su libertad, su propiedad, su empresa y sus negocios.
Que hagamos de Madrid ese lugar capital pero humano, donde ante el proceso de internacionalización que estamos viviendo y que es una gran oportunidad, no abandonemos las esencias, la personalidad de sus barrios y distritos, la vida madrileña, que nos reúne a todos sin distinción, la del conocernos todos, comprar en maravillosos comercios grandes y pequeños, sin dejar de preocuparnos por los vecinos mayores, por los niños o por el que duda en cerrar su local.
Madrid va a crecer en un millón de habitantes en los próximos años, como ya lo ha hecho en los últimos veinte.
Es importante que ese crecimiento sea equilibrado. Porque nuestra forma de vida asombra, encanta y hace de Madrid este lugar único.
La izquierda ha abandonado al más débil, empezando por el no nacido, y ha trasladado a los jóvenes falsas banderas identitarias y victimistas que sólo traen degradación y daño.
No puede ser que la España fiel sea arrinconada por el proyecto de tintes totalitarios e ingeniería social del sanchismo y sus socios.
La estrategia de la carcoma no ha parado de minar el andamiaje institucional, pero Madrid le ha dicho: “por ahí, no”.
En cambio, los madrileños han dicho sí a la España constitucional, al Estado de Derecho, a respetar la ley, la separación de poderes y los valores de la Transición.
Han dicho sí a seguir levantando juntos nuestro gran país, como hicieron nuestros padres y abuelos, y queremos seguir haciendo nosotros.
Han dicho sí a la verdad, frente a la mentira; a la concordia frente al rencor.
Han dicho sí a la propiedad privada, y no a la ocupación.
Han dicho sí a bajar los impuestos, porque eso favorece a todo el mundo, pero muy especialmente a quien menos tiene.
Y nosotros vamos a seguir bajando impuestos. Anuncio en este punto que pediré a los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid que bajen el Impuesto de Plusvalía Municipal. La propuesta es para todos, pero obligatoria para los ayuntamientos gobernados por el Partido Popular.
En definitiva, Señorías:
Al apoyar todos estos principios, los madrileños han dicho sí a la inmensa prosperidad y la innovación que esta región ha experimentado en los últimos 28 años y a las políticas que lo han hecho posible.
Tres décadas apasionantes en las que Madrid se ha convertido en la primera economía del país, en la región de las infraestructuras de vanguardia, en la sociedad de acogida que integra a todos, y en la Comunidad de las oportunidades que ni pone límites a las capacidades de cada cual ni se desentiende de nadie si necesita un apoyo especial.
Tres décadas que han puesto los cimientos de lo que es Madrid hoy, y que nos permiten mirar al futuro con optimismo y, además, compararnos con las regiones más avanzadas de Europa.
Señorías:
El Estado Autonómico ha dado sus mejores resultados en Madrid, funcionando como contrapeso y garante del Estado de Derecho y, al mismo tiempo que ha sido motor de la economía y espejo en el que mirarse en leal competencia.
Esa lealtad no ha encontrado su reflejo en el Gobierno Central:
Hay que irse hasta el puesto número 10 de su lista al Congreso para encontrar un nombre relacionado con la actividad política reciente en Madrid: el de la anterior exdelegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid cuyo comportamiento con la Guardia Civil no tiene calificativo. Dimitir a los dos meses de ocupar el cargo es, simplemente, un desprecio absoluto a la Institución más querida por los españoles.
Sánchez ha nombrado 5 delegados del gobierno en la Comunidad de Madrid, cada uno más activista político que el anterior, hasta llegar a la inmoralidad máxima de alabar a Bildu y despreciar a los ciudadanos que celebran su bandera como les parece oportuno; el PSOE ha cambiado 3 veces de portavoz en la Asamblea, y manda ahora al Senado al delegado del gobierno que dijo que había que retorcer el dolor en las residencias.
En cuanto a Más Madrid, el mensaje en las urnas ha sido claro: los ciudadanos no quieren ni confrontación, ni hacer de los centros de salud sedes electorales.
Y el resultado de Vox también deja en evidencia que su electorado quiere que dejen de votar contra los intereses de la Comunidad de Madrid por tacticismo.
Los ciudadanos han hablado claro: no quieren inestabilidad parlamentaria.
Frente a todo este despropósito, hoy traigo a esta Cámara el proyecto del Partido Popular para seguir consolidando a Madrid entre las regiones más prósperas y amables de Europa.
Es hora de reconstruir y afianzar lo que este desgobierno ha destruido o puesto en peligro; es hora de defender a España de sus enemigos y no de aliarse con ellos.
Hay pasión por Madrid.
Se palpa en la calle, en la apertura de nuevos negocios, en las ganas de salir adelante y de que vengan cada vez más inversores, empresas, hosteleros, visitantes, estudiantes…
La mejor prueba es que en Madrid se están haciendo las cosas bien. Y de ahí este dato: en el año 2000 la Comunidad de Madrid tenía 5.330.000 habitantes y en el último censo de 2022 somos 6.825.000 los que vivimos en Madrid.
De los miles de madrileños que no han nacido aquí, muchos de ellos son hispanoamericanos. Una mayoría pasa pronto a ser españoles de pleno derecho. Trabajan, estudian y viven aquí, sin perder sus raíces ni sus acentos, plenamente integrados en el Madrid mestizo, que tiene la fortuna de poder ser una comunidad a la vez europea e iberoamericana.
Partimos de una situación de privilegio que nos hemos ganado a pulso. Todos los madrileños podemos estar muy orgullosos de lo que ya hemos conseguido:
Tenemos la mejor sanidad y la mayor esperanza de vida del mundo: 18 nuevos hospitales gracias a Gobiernos del Partido Popular.
Y somos el nodo digital del Sur de Europa. Por la importancia de este sector, les anuncio que crearemos la Consejería de Digitalización, que no sumará una más, porque mantendré nueve consejeros en el próximo gobierno.
La austeridad es lo que piden los ciudadanos. Nueve consejerías frente a veintitrés ministerios, la mitad de ellos sin competencias.
Gobernar bien es gestionar bien.
Madrid ha sido la primera economía de España en estos cuatro años de gobierno, con la deuda más baja. Además, somos los que más inversión extranjera recibimos de todo el país.
Hemos garantizado la libertad de elección, el bilingüismo y la gratuidad de la educación infantil.
Hemos apostado por la Formación Profesional desde hace 10 años, y por eso ya hay más alumnos de FP que de Bachillerato en la educación pública madrileña.
Somos la primera región en cobertura del servicio de ayuda a domicilio, en atención en centros de Día, en usuarios de centros residenciales para mayores de 65 años y la primera que reconoció como derecho la atención universal y gratuita a las personas con discapacidad.
Y somos la capital europea de la cultura, el espectáculo, el ocio nocturno, los toros, el flamenco y los musicales en español. Primer destino en compras y turismo de eventos.
La Comunidad de Madrid se ha convertido en un gran plató, con casi mil rodajes el año pasado, con todo el empleo y sectores beneficiados que ello implica.
Pero esto no es suficiente. Lo que hoy vengo a exponerles es un proyecto para un futuro todavía más ilusionante. Estamos ante nuestra gran oportunidad. La de ser una región humana, llena de vida, que cuida la salud de todos, y garantiza las mayores cotas de calidad de vida a sus mayores.
Una región volcada en la familia, la empresa y el ciudadano, y, sobre todo, en quien más lo necesita, siempre con la persona en el centro; que luche contra la soledad.
Los grandes proyectos están hechos de pequeños detalles. Y este Gobierno va a fijarse siempre en los detalles.
Los servicios públicos de la Comunidad de Madrid solo tienen sentido si satisfacen a los madrileños en todos sus detalles.
Una región también, o precisamente por eso, leal a la Corona, que tanto ha contribuido en los últimos cuarenta años a la unidad, la igualdad, el prestigio, la estabilidad y la prosperidad de todos los españoles.
Personalmente me siento profundamente orgullosa del Rey Felipe VI, leal servidor de España y los españoles.
Señorías:
Esta forma de vida serán los mejores cimientos del futuro que ya anticipamos con los siguientes 14 retos para el Madrid de mañana:
El primer gran objetivo para la próxima Legislatura es alcanzar el pleno empleo a través de la mejor formación, políticas fiscales incentivadoras y la digitalización.
La tecnología es la gran oportunidad para seguir creciendo y creando prosperidad para todos. Y va a constituir el 40% del Producto Interior Bruto de la Comunidad de Madrid en pocos años.
Madrid es la región mejor conectada de Europa, atrae las últimas empresas tecnológicas y celebra las ferias y eventos más importantes del sector. Ahora vamos a realizar la modernización más profunda que jamás se ha hecho de la Administración y de los servicios públicos.
Abordaremos este reto desde la nueva Consejería de Digitalización.
Con ella vamos a agilizar las citas sanitarias, a reducir las listas de espera, mejoraremos las urgencias y la seguridad en todos los procesos, haremos más fácil la relación del ciudadano con la Administración y eliminaremos toda la burocracia innecesaria.
Por ejemplo, a través de la Historia Social Única, los datos sanitarios acompañarán al paciente donde vaya, incluso fuera de España, para estar siempre protegido y mejor atendido.
Pero, además, la tecnología mejorará el desarrollo de los sectores y el trabajo de sus profesionales, desde la aeronáutica a la logística, pasando por la ganadería o la agricultura.
En los últimos 4 años hemos dado pasos de gigante: nuestra región, además, encabeza el mercado de los centros de datos en el sur de Europa.
Habrá en la región cinco nuevas zonas de concentración de talento, tecnología, inteligencia artificial, logística e innovación, en el Área Metropolitana Norte, en el Este, Sur, Oeste y Madrid capital.
Aunque en este Madrid humano, es fundamental que la transformación digital se implante con responsabilidad y protegiendo a la infancia y a la adolescencia y reduciendo la brecha digital.
Por eso apostamos por una Administración 100% digital al tiempo que por una Ventanilla única. Y reforzaremos la atención presencial, dando prioridad a los mayores y personas con discapacidad, y con unidades móviles a todos los municipios, también los menos poblados. Pondremos también en marcha un Plan Seniors para la banca, para contar con los mayores y que estén bien atendidos.
En empleo la Comunidad de Madrid sigue siendo el motor de España. En los últimos cuatro años se han creado aquí 360.000 puestos de trabajo y somos la segunda región europea con más empleados en alta tecnología. El camino al pleno empleo será digital.
Sin embargo, el nuevo mercado demanda decenas de miles de trabajadores cualificados cuyos puestos hemos de saber cubrir. Por eso es necesario un trabajo conjunto entre la empresa, la Formación Profesional, la universidad y el tejido productivo.
El impulso que hemos dado a la FP es tal que, por segundo año consecutivo, hay más alumnos en esta modalidad educativa que en Bachillerato.
Muchos jóvenes antes abandonaban sus estudios o acababan dejando sus carreras universitarias a medias. Ahora, desde mucho antes, podrán encontrar su verdadera vocación y ser pronto excelentes profesionales.
Por eso apostamos por la FP dual digitalizada, bilingüe y de excelencia; también por grados universitarios con itinerarios duales; y por la convivencia de los estudiantes de ambos modelos, la Formación Profesional y la Universidad.
Madrid contará con 4 regiones digitales; un Plan de Emprendimiento Tecnológico: un Centro de Innovación en Salud Digital, y por fin, con la Agencia de Ciberseguridad.
Nuestro segundo reto es que Madrid sea puntera también en Ciencia, Investigación e Innovación en este destino único para estudiar, investigar y emprender.
Nos situamos entre los cinco centros de emprendimiento más grandes de Europa y tenemos una potentísima red de universidades, centros de investigación y escuelas de negocios, que ofrecen a las empresas el mejor talento de alto contenido científico y tecnológico.
Nos propusimos alcanzar el 2% del Producto Interior Bruto en inversión en I+D, y no solo somos la Comunidad Autónoma junto al País Vasco que lo ha conseguido, sino que vamos camino de alcanzar el 3% en 2030. Ese es nuestro compromiso.
También ampliaremos la red de Institutos Madrileños de Estudios Avanzados, los IMDEA, abriéndolos a otros campos del saber, como el estudio de los orígenes del hombre, el patrimonio cultural, el artístico, el científico y el industrial.
Queremos impulsar la movilidad de los investigadores entre el sector público y privado. Pondremos en marcha el Centro Nacional de Neurotecnología, y desarrollaremos un plan de emprendimiento tecnológico, “Madrid kilómetro 0”, para seguir atrayendo talento, conocimiento e innovación tecnológica.
Y vamos a seguir trabajando con nuestras universidades como lugares de investigación y excelencia gracias a una ley que reconozca el mérito y promueva la libertad, la movilidad y la calidad. También, gracias a un nuevo modelo de financiación ligado a objetivos y a nuevas ayudas, como las becas deportivas de excelencia universitaria, que reconozcan el esfuerzo académico y personal de nuestros jóvenes deportistas.
El tercer reto que nos hemos propuesto es conseguir una educación libre, plural y de calidad.
Madrid se ha consolidado como un modelo de éxito y para todos en el que la Educación Pública, Concertada, Privada y Especial conviven sin ser enfrentadas y donde la libertad de elección de las familias, de los propios alumnos y docentes es fundamental.
Sin embargo, hay que realizar profundas reformas para afrontar la situación actual en una coyuntura digital que ha cambiado la forma de pensar y vivir y que a veces dificulta el aprendizaje en el aula.
Soy partidaria de volver a las esencias de la mejor escuela en las que el alumno, el profesor y el saber son los protagonistas, y de aprovechar también las oportunidades de la digitalización, centrando nuestros esfuerzos en una educación de calidad en la que el conocimiento sea prioritario.
Para ello vamos a seguir reduciendo el número de alumnos por clase: en Educación Secundaria Obligatoria pasará de 30 a 25.
Mantendremos la prohibición de los móviles en los colegios y reforzaremos la lectura, los exámenes externos y orales, las Matemáticas, la Historia, la memoria, el deporte y el ejercicio físico y la danza.
De ahí el Plan por la libertad, pluralidad y calidad con el que queremos combatir el fracaso y el abandono escolar.
Seguiremos trabajando contra la politización y los contenidos ideológicos en clase y a favor de la convivencia, promocionando hábitos saludables, con aperturas especiales de horarios en los colegios en épocas estivales, no solo para ayudar a las familias en la conciliación, sino también para que los alumnos puedan aprender materias que les sirvan durante el resto de su vida: primeros auxilios, salud bucodental, alimentación…
Recuperaremos los reconocimientos médicos escolares al finalizar la Primaria y la Secundaria para todos los alumnos.
El programa bilingüe cumple 20 años, el único en España que ofrece la mitad de la enseñanza pública en dos idiomas ofreciendo oportunidades a las nuevas generaciones que antes no se tenían. La idea es seguir extendiéndolo a la Formación Profesional y a la par, reforzando el aprendizaje del mejor español en asignaturas básicas.
Los alumnos tendrán una mayor exposición a la lengua inglesa, más allá de las horas lectivas, para practicar la conversación y la redacción y un nuevo Programa de intercambio para alumnos de Bachillerato que les permita conocer otras culturas e idiomas, y traer a jóvenes de otras nacionalidades.
Además, nos reafirmamos en la figura del profesor como autoridad pública.
También vamos a colaborar con instituciones de prestigio como la Real Academia Española o la Real Academia de la Historia para que propongan lecturas básicas de textos clásicos españoles.
Además, vamos a reforzar todos los saberes humanísticos y, entre otras medidas, crearemos un Bachillerato de Excelencia de las Artes en los institutos madrileños.
La Educación Especial seguirá siendo prioritaria. Para ello, vamos a construir tres nuevos centros en Madrid, zona sur y zona oeste con 900 plazas escolares nuevas.
Además, aquellos colegios que tengan un elevado porcentaje de alumnos con necesidades específicas contarán con un plan de mejora de centros prioritarios.
Y vamos a construir 13 centros educativos públicos nuevos, finalizaremos los 20 que están en marcha y terminaremos las ampliaciones en otros 10.
Y finalmente, en lo que respecta a la mejora de las condiciones de los profesores y maestros, queremos prestigiar y reforzar las carreras en las Facultades de Ciencias de la Educación, a la altura de las más importantes.
Además, mejoraremos la dotación administrativa para los centros docentes, para aliviar la carga burocrática de directores, maestros y profesores, y que éstos puedan dedicar más tiempo al alumno. Los colegios concertados verán incrementado un 15% su retribución por gastos de funcionamiento y los destinados a personal no docente.
Impulsaremos el Plan IncluYo, para que, a través de las tecnologías, el profesor tenga nuevas herramientas para impartir las tutorías, que impulsaremos, valoraremos y remuneraremos.
El Programa de salud mental para la infancia y la adolescencia hará frente al mal uso de la tecnología, las autolesiones, los trastornos alimentarios, las drogas, o las adicciones de todo tipo, o el suicidio.
Y pondremos en marcha un plan contra las bandas juveniles violentas.
Queremos también seguir ocupándonos de la salud mental de los jóvenes. Además de dotar de más recursos el Plan de Salud Mental y Adicciones, vamos a fortalecer el Centro Integral de Prevención e Investigación en Adicciones Comportamentales de la Comunidad de Madrid.
Y también vamos a poner en marcha un Centro pionero de investigación, atención, prevención y divulgación de salud mental infanto-juvenil.
Volvemos a hablar de Formación Profesional. Seguiremos ampliando las plazas y mejorando las instalaciones, multiplicando los itinerarios en base a la demanda del mercado laboral.
Y les anuncio que bajaremos los precios públicos de la Formación Profesional de Grado superior en virtud de los resultados académicos de los alumnos para premiar su esfuerzo y para seguir con la excelencia y gratuidad en la educación no obligatoria.
El nuevo gobierno animará a los alumnos de los centros públicos de Secundaria, FP y de régimen especial a participar en el proyecto “Brújula”: una estrategia que les ayude a tomar la mejor decisión sobre su futuro formativo y profesional.
Queremos cultivar el talento, el esfuerzo y vertebrar España: por eso ofreceremos nuevas becas a estudiantes universitarios de mejor currículum que vengan de otras regiones, para que puedan cursar en las universidades de Madrid sus estudios.
En materia de vivienda para jóvenes, además de los proyectos ya en marcha, vamos a incorporar el Plan Solución Joven, que ofrecerá 1.200 viviendas a menores de 35 años con un alquiler mensual de menos de 600 euros.
También aprobaremos incentivos fiscales para quienes trabajen y estudien al mismo tiempo, y vamos a crear una línea específica de avales para facilitar y abaratar el acceso al crédito a los jóvenes autónomos y emprendedores.
Para acompañarles en sus estudios vamos a ampliar los horarios de las bibliotecas madrileñas, y abrir salas de estudio adicionales especialmente en épocas de exámenes y oposiciones.
La familia es fundamental para este Gobierno y el pilar en torno al cual van a girar todas nuestras políticas: fiscales, sanitarias y de vivienda.
Nuestro país, con el segundo índice de natalidad más bajo de Europa, necesita niños. Porque sin niños no habrá futuro. Y una sociedad que no vela por ellos se autodestruye.
En la pasada legislatura hemos aprobado una nueva Ley de la Infancia que protege los derechos de los niños y los adolescentes, incluido el derecho a la vida (también del no nacido), la integridad física y psicológica.
Hemos puesto en marcha el plan de natalidad, maternidad y paternidad más ambicioso que se ha aplicado en España. Un plan donde colaboran todas las Consejerías, dotado con 4.500 millones de euros y que cuenta ya con 85 medidas.
También una batería de beneficios y deducciones fiscales por nacimiento, adopción o acogimiento. Y ya hemos concedido 10.600 ayudas de 500 euros mensuales a madres menores de 30 años.
En solo 16 meses nuestra apuesta por la vida ya empieza a reflejarse en las estadísticas oficiales: mientras que en 2022 en el resto de España el número de nacimientos seguía bajando, en Madrid nacieron más niños que el año anterior.
Podemos asegurar orgullosamente que Madrid fue la región de España en la que más bebés nacieron el año pasado.
Y vamos a poner en marcha una nueva ayuda para familias con partos o adopciones múltiples, un pago único de 1.800 euros por hijo, con un máximo de 7.200 euros en el caso de parto o adopción de cuatro hijos.
Con este mismo espíritu de compromiso y apuesta por la familia y la vida, ha nacido el novedoso programa “Mis primeros 1.000 días” dirigido a embarazadas y familias vulnerables hasta que sus bebés cumplan 24 meses.
Ofrece atención y ayuda a las mujeres embarazadas y sus parejas mediante equipos formados por pediatras, enfermeros especializados en pediatría, graduados en psicología y trabajo y educación social, que irán a las casas a dar asistencia y pautas de actuación con la dieta, lactancia, seguridad…. También ofrecerá información sobre recursos, tanto sanitarios como educativos, y de asesoramiento relacionados con esta primera etapa de la vida de los bebés.
Además, en Madrid hay 1.400 menores que están bajo el sistema de protección y que viven en centros. Estamos poniendo todos los medios a nuestro alcance para encontrar una familia de acogida para todos ellos. Ese es el objetivo del Plan de Acogimiento familiar de la Comunidad de Madrid.
Iniciamos un ambicioso Plan de Apoyo a la Familia que contempla reconocimientos y ayudas a todas las familias, particularmente a las numerosas y a las monoparentales.
Vamos a poner en marcha nuevos incentivos fiscales y ayudas para todas las familias, pequeñas y grandes.
Junto a los reconocimientos médicos en los colegios y las aperturas estivales, ponemos en marcha un plan de Plan de salud bucodental y gafas para los niños.
Además, Reduciremos el 50% del precio en el transporte público para familias monoparentales con 2 hijos.
También vamos a reducir un 30% del coste del comedor escolar en educación Infantil y Primaria para las familias monoparentales con 2 hijos. Y lo mismo en Secundaria en aquellos centros donde los alumnos tengan clases por la tarde y comedor escolar.